España es miembro de pleno derecho de la elite del
voleibol mundial. Esa es la conclusión que se puede
extraer de la edición del 2004 de la Liga Mundial,
un torneo marcado por la reducción de equipos y las
variaciones en el formato de competición. De esta forma,
la edición 2004 se la disputarán una docena
de equipos de los cuatro continentes, que se dividirán
en tres grupos de cuatro miembros cada uno para jugar la Ronda
Intercontinental. La Fase Final también ha sufrido
modificaciones, ya que en lugar de los ocho participantes
de las últimas ediciones, ha quedado limitada a cuatro
selecciones: el país organizador más los tres
mejores clasificados de la ronda previa. Italia es el único
equipo que tiene asegurada su presencia en la Fase Final,
ya que la ronda decisiva se disputará en Roma entre
los días 16 y 18 de julio.
A pesar de todos estos cambios, España permanece entre
los elegidos, demostrando que forma parte del reducido número
de equipos que merece disputarse la gloria en el principal
torneo internacional de carácter anual. La gestión
de la Real Federación Española de Voleibol,
con su presidente Agustín Martín Santos a la
cabeza, ante las altas instancias de la FIVB fue esencial
para que el combinado entrenado por Francisco Hervás
pueda seguir midiéndose a las mejores selecciones del
mundo, y que la Liga Mundial cuente un año más
con la capacidad organizativa del voleibol español.
Para este 2004, las sedes que tendrán la fortuna de
recibir este torneo en España serán Alcalá
de Henares, Valencia y Valladolid, que acogerán los
partidos de los de Hervás contra Portugal, Grecia y
Brasil, respectivamente. La clasificación para la Fase
Final de Roma está carísima por la presencia
en el grupo de España de Brasil, vigente campeón
del torneo. No obstante, la selección española
volverá a demostrar una vez más su tesón
entre los mejores del mundo.
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