Un juego, una manera
divertida de hacer movimiento.
Es la forma que el
voleibol ofrece a los niños para
expresarse y educarse alegremente.
El complemento socializante
de quien actúa individualmente,
porque es una acción de grupo.
Una manera de ser adversarios
sin golpearse, de ser oponentes sin ser
enemigos.
El Minivoley
ha sido creado, extrayendo los aportes
más ricos y nobles del juego de
voleibol, pero con contenidos y posibilidades
propias. El MINIVOLEY no es un fin en
sí mismo, sino un medio de aprendizaje
del deporte y de educación del
niño.
La rápida
e incondicional adhesión que ha logrado
el Minivoley, responde a sus resonantes
virtudes que se extienden a tres ámbitos
de acción del niño:
En la Escuela: como
agente curricular de la Educación
Física, rico en contenidos educativos,
orientado al desarrollo motor general,
con posibilidades de ser practicado en
edades tempranas, incluso en forma mixta,
con escasa necesidad de infraestructura
y equipamiento.
En la actividad extraescolar:
como programa de iniciación deportiva,
orientado a la enseñanza progresiva
y adaptada de los gestos básicos
del voleibol y la incorporación
del niño a la competición
educativa, destinada a resaltar valores
fundamentales como el respeto a las reglas,
el adversario y la importancia relativa
de la victoria o la derrota.
En la ACTIVIDAD
RECREATIVA: practicado en forma espontánea
o en programas lúdico-recreativos
de deporte para todos, sin límite
de edad, con contenidos socializantes
valiosos y de fácil acceso para
los niveles populares.
El MINIVOLEY
es la respuesta del Voleibol a las palabras
del Comité para el Desarrollo del
Deporte del Consejo de Europa, que ha
manifestado:
El niño tiene
el derecho de hacer actividad deportiva,
porque el ejercicio físico es indispensable
para su salud. y desarrollo.
El niño tiene
derecho a experiencias motrices porque
son la base de un buen desarrollo intelectual.
El niño tiene
derecho a ser considerado y atendido,
porque las manifestaciones físicas
tienen un rol importante en el desarrollo
del carácter y la personalidad.
El niño
tiene el derecho de jugar con otros niños,
porque a través de los juegos de
movimiento, los niños aprenden
a integrarse en sociedad.
Las características
del Minivoley como actividad lúdico-formativa,
apropiada para su utilización en
ámbito escolar son:
Es un juego rico en
contenido motrices generales, que requiere
la utilización armónica
de todo el cuerpo y favorece el desarrollo
perceptivo.
Es un juego con contenido
socializante e integrador, sin contacto
físico por lo que puede jugarse
en forma mixta.
Es de fácil
aprendizaje y muy motivante cuando es
impartido con una metodología adecuada
y sencilla.
Es económico,
de fácil equipamiento y puede jugarse
sobre una gran variedad de superficies,
en espacios reducidos, al aire libre o
bajo techo.
Es recomendable para
favorecer su utilización espontánea
como juego de patio en recreos y tiempos
de descanso, por su escaso riesgo.
La actividad extra-escolar
La Real Federación
Española de Voleibol propone la colaboración
de las instituciones interesadas en la promoción
deportiva (Patronatos, Fundaciones, Entes
Municipales y Territoriales, Centros de
Enseñanza, Asociaciones Deportivas,
Clubes de Voleibol y Asociaciones de Padres),
para la formación de núcleos
o escuelas deportivas de Minivoley, con
el objetivo de continuar la tarea formativa
de la Escuela y ofrecer un espacio de mayor
desarrollo a los niños que hayan
adquirido las primeros experiencias con
este juego.
El Núcleo
o Escuela Deportiva de Minivoley debe perseguir
los siguientes objetivos:
Acoger a los niños
interesados en el Minivoley que no tengan
la oportunidad de practicarlo en su propio
Centro.
Ofrecer una continuidad
a los aprendizajes adquiridos en el ámbito
escolar, ofreciendo un programa de contenidos
más avanzado y completo.
Fomentar la difusión
y ser el motor de creación de nuevos
Núcleos.
Participar en las
competiciones locales y territoriales
como complemento formativo y recreativo.
Desde
el punto de vista pedagógico el
Núcleo o Escuela Deportiva de Minivoley
se acogerá a los siguientes principios:
El despertar actitudes
positivas hacia la práctica del
deporte en general y del voleibol en particular,
bajo los principios del Juego Limpio
Fomentar conductas
de cooperación, integración
y solidaridad que creen hábitos
de convivencia ciudadana.
La enseñanza
del juego y las técnicas básicas
del voleibol, bajo el principio de la
enseñanza globalizada y progresiva,
con especial atención a las características
psico-físicas de la edad.
La participación
en competiciones, no como selección
de talentos ni exasperación en
la búsqueda de resultados, sino
como experiencia vital en el proceso diario
de educación para la vida.
¿Qué
hace falta para formar un Núcleo
o Escuela Deportiva de Minivoley?:
Un espacio de trabajo
(patio escolar, instalación deportiva,
etc.), siendo adaptable casi todo tipo
de superficies lisas y que no presenten
riesgo para los niños.
Proveer los materiales
básicos para la actividad: La red
puede reemplazarse por cintas, gomas elásticas,
cuerdas, etc. Los balones recomendados
son aquellos ligeros y suaves al tacto.
Un monitor o animador,
con formación técnica y
adecuado sentido pedagógico, apto
para guiar al grupo de niños.
Organizar un calendario,
que no solamente contemple los días
de practica (2-3 veces semanales), sino
además otro tipo de actividades
enriquecedoras como encuentros, jornadas,
competiciones, salidas, etc. que refuercen
la motivación y la formación
de los niños.
Los estamentos deportivos
competentes, con la colaboración
Federaciones Territoriales o Delegaciones
Provinciales, fomentarán la actividad
del sector y apoyará la creación
de competiciones en forma de Encuentros
o Jornadas de Minivoley.
La
recreación y el deporte para todos
El Minivoley
como variante del juego de voleibol en campo
reducido, sencilla y económica, se
adapta eficazmente a las diferentes aptitudes
de los practicantes (niños, jóvenes
o adultos), a las particularidades del entorno
y puede ser utilizado como vehículo
de promoción de la actividad física
en actividades de recreación y deporte
para todos:
Recientemente, la Federación
Internacional de Voleibol ha reconocido
y promociona la modalidad del PARK VOLLEY,
que es una variante sencilla y reducida
(4 vs 4) del voleibol, jugado en forma
recreativa.
Especialmente recomendado
para jugar al aire libre, en la época
de verano integrado con actividades acuáticas
y experiencias de vida en la naturaleza.
En la promoción
del deporte para personas discapacitadas,
por su sencillez y contenido socializante.
En programas de la
tercera edad, como juego exento de contacto
físico y practicado en forma mixta.
En programas de reinserción social,
de gran ayuda por su alto contenido cooperativo.
En gymcanas y eventos
del deporte en la calle, apto para ser
jugado por equipos espontáneos
sin ningún conocimiento previo
y con amplia gana de variantes.
Y muy especialmente
para ser jugado en la arena, donde la
modalidad de voley-playa está extendiéndose
explosivamente, constituye un vehículo
adecuado para que personas de cualquier
condición y todas las edades puedan
disfrutar a pleno sol.