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Arenal Emevé evita la remontada de Avarca de Menorca

sábado, 1 de octubre de 2022 23:13

Liga Iberdrola

Este Arenal Emevé es poca broma, aunque parece que le gusta jugar con el corazón de su afición. Las de Manuel Blanco se impusieron a un todopoderoso Avarca Menorca en el Tie Break en un partido en el que sus canteranas tuvieron un papel decisivo ante las bajas de última hora.
Que las Loitadoras tiene una plantilla larga y llena de talento quedó claro desde el primer minuto de la nueva temporada de la Liga Iberdrola. Lastradas por las lesiones de última hora (esguince de tobillo de Marcella Amaral y lumbalgia de Carolina Camino), las de Manuel Blanco fueron sin miedo a por uno de los grandes proyectos del campeonato: el Avarca Menorca. Sin miedo, se plantaron en la pista con tres canteranas (dos de ellas menores de edad) como Uxía García, Alejandra Pérez y Candela López, para mirar de tú a tú a un equipazo con estrellas como Westergaard, Amelia Portero o Ivone Martínez. El primer set fue un intenso intercambio de golpes en el que las capitanas (Prol y Westergaard) fueron los puntales sobre los que se sostuvieron sus equipos. Con empate a 12 Manuel Blanco introdujo el doble cambio colocadora-opuesta dando entrada a Ainara Burgo y Jimena Fernández Gayoso, un movimiento que a la larga tuvo mucho de determinante en la manga. Aunque la veteranía de las menorquinas puso un 15-18 que parecía marcar una distancia considerable, fue cuando emergió la figura de la coruñesa para darle el primer set a las locales. La contundencia de la coruñesa y de Lucía Prol sumaron un primer punto que demostraba que todas las unidades de las lucenses (A, B, C…da igual cual lean), están preparadas para luchar con quien sea.
El desenlace del primer set dejó desconcertado a un Avarca Menorca que pronto vio como el Arenal Emevé, subido en la ola, se ponía 4-1. Acudió al rescate una Westergaard que salvó bolas hasta con el pie para llevar a las suyas a igualar primero y a ponerse por delante más tarde (6-8). Fue entonces cuando Manuel Blanco recupero para la causa a una Carolina Camino que, aunque renqueante, siempre suma. Si a la ecuación de la primera manga el equipo lucense le sumaba a la “Perla de Quiroga”, la fórmula solo podía llevar al éxito. La receptora de la selección española fue una socia perfecta para el triunvirato compuesto por Lucía Prol, Candela López y Jimena Fernández Gayoso para meter la directa a un sorprendente y meritorio 2-0.
El valor de ese resultado parcial residía en el rival que tenían enfrente las Loitadoras: uno de los proyectos más ambiciosos de la categoría cuyas integrantes no iban a bajar los brazos así como así. Las de Bep Llorens se agarraron al partido en un tercer set en el que el Arenal Emevé demostró con hechos por qué es el equipo de Galicia: las lucenses dispusieron en la pista en varias fases de la manga un sexteto compuesto exclusivamente por jugadoras gallegas. (Uxía García, Candela, Lucía Prol, Jimena Fernández Gayoso, Ainara Burgo y Carolina Camino). Orozco y Westergaard abrieron la primera brecha a favor de las baleares (9-12) y Banguero fue la encargada de afianzar una ventaja que se hizo definitiva con los errores en el saque de las lucenses y el acierto de Amelia Portero. 
El cuarto se convirtió en una cuestión de supervivencia en el que cada punto se disputaba hasta el límite. La igualdad fue absoluta hasta el 8-8, cuando una serie de errores encadenados empezaron a pasar factura a un Arenal Emevé al que parecían pesarle las piernas. Eso supo aprovecharlo una ex de las lucenses como Carla Jiménez que impuso la ley en la red tanto en el bloqueo como en el ataque. El Municipal enmudeció y las de casa no supieron encontrar la solución para evitar el Tie Break. Menorca supo resistir y el espíritu de supervivencia le llevó a la muerte súbita con la flecha para arriba. 
La inercia se mantuvo en el arranque del set definitivo y las visitantes le metieron el miedo en el cuerpo a las Loitadoras que vieron como con 1-4 Manuel Blanco las llamaba a la pizarra. Mejoraron las lucenses a pesar de que la recepción de Menorca peleaba cada bola al límite, pero el 5-6 fue suficiente para que Bep Llorens quisiese parar la sangría con un tiempo muerto. Las de casa llegaron a igualar dos veces (6-6 y 7-7) antes del cambio de campos al que las baleares se fueron con ventaja mínima (7-8). A partir de ahí el drama, los nervios y las alternancias en el marcador. 
Informa Arenal Emevé